
Para muchos, mudarse al extranjero significa abrazar una nueva vida, embarcarse en una nueva aventura. También significa conocer gente nueva, compartir momentos y experiencias, planificar salidas y construir amistades sólidas. Pero no siempre es asÃ, lo que puede hacer que la estancia en el extranjero sea todo un reto. Entonces, ¿cómo hacer nuevos amigos en ciudades algo hostiles
Esas ciudades "algo hostiles"
Ciudades como ParÃs, Tokio, Seúl, Yangon, Zúrich, Nairobi o PekÃn figuran entre las ciudades menos acogedoras del mundo. Por supuesto, no hay que fiarse sólo de los estudios, ya que hay muchos otros factores a tener en cuenta con respecto a la calidad de vida y a una mejor experiencia. Aun asÃ, algunos dirán que se sienten como en casa en Tokio o que han encontrado una nueva familia en la amable gente de Nairobi.
Perdidos y estresados por hacer nuevos contactos (lo cual es bastante natural), a menudo no nos damos cuenta de que los lugareños pueden tener problemas similares. Por ejemplo, los parisinos lamentan a veces su agitado estilo de vida, que dificulta la creación de vÃnculos con gente nueva. En Seúl, la gente tiene una mentalidad bastante competitiva, por lo que se prioriza la carrera profesional sobre la vida social. En Japón, la amistad parece ser un problema para los propios japoneses. Para ayudar a los japoneses a crear nuevos vÃnculos, existen aplicaciones gratuitas como "Tomodachi tsukuri" (creación de amistades) o "shumi chatto" (pasatiempos y chat).
Sin embargo, tú serás tu mejor aliado en la búsqueda de nuevos vÃnculos. Sé natural, de mente abierta, curioso, atento, empático, rea a recibir, dispuesto a aprender y a ser correspondido, sonriente, positivo y sincero. Esto te ayudará sin duda a crear amistades sólidas.
Evalúate a ti mismo
La reflexión comienza con un enfoque. ¿Eres más bien del tipo solitario o abierto a los demás? ¿Eres introvertido o extrovertido? ¿Tienes básicamente muchos amigos? ¿Crea nuevos vÃnculos con facilidad? ¿Eres capaz de disfrutar del tiempo en solitario o sientes con frecuencia la necesidad de estar rodeado? ¿Es tu ciudad de expatriación una elección personal o no? Respondiendo a estas preguntas comprenderás mejor tus necesidades y tendrás un plan de acción bien definido. Por ejemplo, acercarse al azar a un desconocido en la calle no es gran cosa para algunas personas. Para otras, la integración previa en un grupo hace que sea más fácil hablar. Y otros prefieren iniciarse en las redes sociales.
Aprende el idioma local
¿Hablas ya el idioma local? En contra de la creencia popular, el inglés no es suficiente cuando te mudas al extranjero, aunque es un idioma universal. Aprender el idioma es quizá la primera forma de conectar con el paÃs. Además, demuestra tu interés y voluntad de interactuar con los lugareños. La lengua no es sólo un cúmulo de reglas gramaticales; es sobre todo una historia, una cultura, unas formas de expresar una determinada emoción. Partir con un mÃnimo de conocimientos culturales también ayuda a evitar malentendidos. Por supuesto, eres libre (incluso se recomienda) de mejorar tus conocimientos lingüÃsticos una vez que te hayas instalado allÃ.
Observa tu entorno
Observa tu nuevo entorno como lo harÃas en cualquier otro lugar: el barrio, las tiendas, los mercados, tu lugar de trabajo, los lugares populares, etc. ¿Dónde se reúne la gente de tu edad? A continuación, filtra tus búsquedas por áreas de interés: la tuya para empezar, antes de ampliarla a las actividades que quieres probar y a las actividades tÃpicas del paÃs. En resumen: empieza a pensar en lo local y sumérgete en la forma de vida.
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Aprovecha cada espacio (casa compartida, barrio, lugar de trabajo, etc.) para crear nuevos contactos y ampliar tu cÃrculo. Tus compañeros de piso, vecinos, colegas, etc., pueden ser grandes compañeros para empezar. Evita rodearte sólo de expatriados. Los lugareños (¡incluso el comerciante local!) pueden ser de gran ayuda. Si hablas con ellos regularmente, te enterarás de los eventos, actividades y salidas populares que tienen lugar en tu nueva ciudad. Sé curioso y abierto para que los lugareños puedan guiarte.
Adopta nuevos hábitos
¿Quizá en tu paÃs de origen tenÃas tu panaderÃa, cafeterÃa, mercado o jardinero habitual? Puede ser lo mismo en el extranjero, siempre que estés dispuesto a adoptar nuevos hábitos. Intenta adoptar una nueva rutina. Por ejemplo, ir a correr al parque, pasar un rato en un café local, visitar la pastelerÃa local, un restaurante familiar, el minimercado del barrio, etc. Con el tiempo, te conocerán y esto te ayudará a relacionarte con los lugareños.
Apúntante a un club
Si te gustan más los deportes, la cultura, el canto, etc., hay para todos los gustos. A menudo es más fácil conocer gente en grupos pequeños. Considera la posibilidad de echar un vistazo a la página web del municipio. Es muy probable que tenga una lista de clubes o asociaciones locales (y es posible que haya descuentos para las suscripciones a los clubes locales).
InscrÃbete en grupos de encuentro y redes sociales
No te limites a las redes de expatriados. No has cruzado el océano para conocer a expatriados en un café de Iowa. De nuevo, piensa en lo local y utiliza los mensajeros instantáneos más populares: en Japón, todo el mundo utiliza Line. En Corea del Sur, Kakao Talk es una aplicación de red muy popular.
Ve a eventos
Puede que te guste ir a conciertos, festivales, noches de karaoke, excursiones, etc. Pero muy a menudo, los grupos ya están formados. Asà que es obvio que te sentirás más a gusto cuando hayas integrado un grupo (en las redes sociales, por ejemplo).
Mantén el contacto y ten paciencia
El objetivo de todo esto no es estresarse en la ampliación de tu cÃrculo de amigos, sino crear relaciones reales y duraderas. Por ejemplo, si te ha gustado la visita guiada de tu nuevo amigo, házselo saber. Los lugareños no son guÃas turÃsticos, pero estarán encantados de introducirte en su mundo a través de la interacción. Pero ten en cuenta que tienes que contribuir a que las cosas funcionen. Las relaciones suelen variar de una persona a otra, asà que ten paciencia y mantén una mentalidad positiva.